La Met Gala es uno de los eventos de moda más importantes del mundo. Se celebra cada año en el Metropolitan Museum of Art, y aunque su objetivo es recaudar fondos para el Costume Institute, se ha convertido en mucho más que eso.
No es solo una alfombra roja. La Met Gala es un espacio donde la moda se convierte en una forma de expresión artística.
Cada año, bajo la dirección de Anna Wintour, se propone un tema que guía los looks de los invitados. No se trata simplemente de seguirlo, sino de interpretarlo de forma personal.
La lista de ausencias también ha llamado la atención este año. Sobre la alfombra roja se han echado en falta nombres muy esperados como Zendaya o Bella Hadid, así como la posible primera aparición de Meryl Streep, que finalmente no se produjo.
Aunque no hay confirmación oficial, en redes y medios se ha especulado con que algunas de estas bajas podrían estar relacionadas con la polémica en torno a los principales donantes de esta edición, entre ellos Jeff Bezos y Lauren Sánchez, así como con sus posicionamientos políticos y su vinculación con ICE.

En 2026, el tema ha sido “Fashion is Art”, una idea abierta que giraba en torno al cuerpo y a sus diferentes formas. La exposición buscaba rendir homenaje a la diversidad —incluyendo a las personas con discapacidad— y, al mismo tiempo, mostrar la moda como una forma de arte.
La idea era clara: el cuerpo como lienzo y la ropa como una obra. Se esperaban looks inspirados en el arte, con siluetas llamativas, referencias a esculturas y colores que recordaran a cuadros conocidos.
Sin embargo, el resultado fue desigual. Muchos de los looks se quedaron en la superficie y no terminaron de transmitir el mensaje del tema.
Aun así, hubo algunas excepciones. Algunos invitados consiguieron captar la esencia de la temática con propuestas más creativas y pensadas, demostrando que la moda puede ir más allá de lo estético y convertirse en una forma de expresión real.